Columna sobre YPF

Aquí les dejo una columna que hice para el sitio Obervador Global, hablando sobre el conflicto Repsol vs. YPF y dejando en claro que no se trata de una disputa entre países y muchos menos de sus ciudadanos.

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Censura: cómo opera en los medios de comunicación

La censura siempre estuvo presente en los medios, cualquiera sea la forma de gobierno reinante: llanamente, se trata de una intervención que practica el censor en el contenido o en la forma de una obra por razones ideológicas, morales o políticas. Veamos el caso que nos ocupa: ayer, el periodista argentino Marcelo Longobardi entrevistaba en su programa del canal C5N al ex jefe de Gabinete del actual gobierno, Alberto Fernández (aquí se puede ver el video), cuando la transmisión fue interrumpida abruptamente mientras Fernández criticaba la gestión de la presidenta Cristina Fernández.  Quien iba a hablar después en el programa, el periodista méxicano Alberto Padilla, aseguró que los productores del canal decían que la decisión se tomó tras un llamado del Ministro Julio De Vido.

Según Padilla, los llamados habrían sido realizados directamente por Julio De Vido, quien estaba muy molesto no tanto por las críticas de Alberto Fernández, sino por la entrevista que se le había realizado minutos antes a Jorge Asís, quien había anticipado el escándalo del vicepresidente Amado Boudou junto a la empresa Ciccone. Pero a la mañana, el dueño del canal y del Grupo Infobae, Daniel Hadad, habló por Radio 10, también suya, para pedir “disculpas” al ex jefe de Gabinete y a Longobardi, pero no por la censura, sino porque hubo de su parte un “exceso de formalismo” en los horarios, ya que dijo que se habían pasado cuatro minutos de su horario.

Es una gran mentira, claro, ya que después Hadad, junto a los propios Longobardi y Fernández, tomaban el caso en tono de broma“No se preocupen muchachos que hay cola para contratarlos, mi casilla de mensajes está atiborrada, me dicen que censuré a Longo, y es cierto (risas), y Alberto Fernández está censurado en nuestros medios (risas)“. ¿Qué significa esto?

Que dan por hecho que hubo censura y que no pueden ir en contra. El Gobierno argentino pauta -pone dinero- en el canal C5N y nadie que invierte dinero en un sitio quiere que hablen mal de uno. Es lógico. Hadad podría haber antepuesto la ‘libertad de prensa’ como excusa para ejercer su derecho a la libre expresión e información, pero no lo hizo, sabiendo que ante todo, un medio es una empresa que gana dinero, que responde a determinados intereses y que mantiene además a muchos empleados. También lógico.

¿Qué hubiera ocurrido si le retiran la pauta oficial a C5N? Tal vez, una pérdida considerable de ingresos y un posterior despido de personal por no poder afrontar los gastos. No hay que olvidar que hace un par de días, el diario Libre Deportivo tuvo que cerrar, además de sus bajas ventas, por “la discriminación con los avisos oficiales que sufren todos los medios de la editorial Perfil”, según la propia empresa, que está remarcando que si el gobierno no pauta, es probable que un medio económicamente no sea viable.

No hay que ser tomarse las cosas ingenuamente: ningún medio va a actuar a contramano de sus intereses, por más que esas prácticas sí vayan a contramano de su ética o ideología. La libertad de empresa está antes que la de prensa en la actualidad, y el romántico derecho a la libre expresión se termina cuando la expresión se vuelve en contra de sus intereses.

Lamentablemente, hasta que un nuevo orden ponga las cosas en su lugar.

La hipocresía suma una polémica a la revista Hola

Todos, o una buena parte de las personas que habitan este mundo, saben que la hipocresía es una de las conductas preferidas por la raza humana. Se define: son creencias, opiniones, virtudes, sentimientos, cualidades, o estándares que se exigen en las demás personas, y que uno en realidad no tiene o no sigue. La hipocresía en sí es un tipo de mentira o pantalla de reputación. Bien. En los últimos días, una foto publicada en la revista Hola de España desató una gran ‘polémica’, ya que aparecen dos empleadas afrocolombianas como fondo en la formidable mansión de Sonia Zarzur, en el ‘Beverly Hills de Cali’:

Por eso, el Gobierno colombiano, a través del director del Programa Presidencial para el Desarrollo de la Población Afrodescendiente, Oscar Gamboa, condenó la foto publicada en la revista española y aseguró que mostraba “un contraste perverso”. La foto salió días después de que el presidente colombiano Santos sancionara la Ley Antidiscriminación en Colombia.

¿Por qué se mencionó la palabra hipocresía? Porque la foto no muestra otra cosa que la realidad imperante en la mayoría de los países occidentales: el servicio doméstico (y cualquier trabajo de ‘menor rango’ que uno profesional) lo realizan negros. Y también extranjeros. Es un lugar común que en países europeos se diga que los extranjeros (no los ricos ingleses o alemanes que compran tierras en pequeñas ciudades turísticas, sino aquellos que escapan de sus países de origen por la crisis imperante) “hacen los trabajos que los nativos no quieren hacer“. Empleos de limpieza, de servicio gastronómico o de venta callejera (ni hablar de prostitución) son realizados en Europa por latinoamericanos de tez oscura, negros u orientales, si es que antes no los expulsan por ‘ilegales’.

Así, por más que la foto muestra una realidad ‘racista, clasista y perversa’, tal como se la criticó, no deja de ser una constante en las prácticas de las clases más acomodadas. La dominación cultural de los blancos contra los negros, indios o cualquier otra raza considerada ’inferior’, en este caso, data de siglos (ver). Los Gobiernos -de cualquier país- no deberían alarmarse por una foto periodística, sino fomentar políticas que ayuden a combatir el racismo y la discriminación. Pero, justamente, y más en estos tiempos de ‘crisis’, hacen lo contrario: expulsan inmigrantes, fomentan leyes discriminatorias y ajustan cada vez más a su población.

Es una foto que no es especial, una entre más de cien que se hicieron para el artículo. Debió ser idea de alguien de nuestro equipo, las señoras aparecieron por ahí para poner un café y a alguien se le ocurrió que se pusieran ahí. No hay que darle más vueltas”, declaró el fotógrafo de Hola, Andrea Savini. Mientras que Rosa Haluf de Castro, madre de Zarzur, dijo que “son niñas que nos trajeron el tinto y el jugo, nosotros nunca nos imaginamos que hubiera gente que vería la foto de otra manera. No entiendo. ¿Indignante es trabajar? ¿Indignante es servir tintos?“.

¿Qué hubiese pasado si la servidumbre era de raza blanca? Nada. Serían todos de una ‘raza igualitaria’. Y por el contrario, ¿si en una foto de una familia rica de raza negra hubiera empleados blancos? Tampoco. Nuevamente, se quiere tapar una realidad y jugar al doble discurso frente a la opinión pública. Miles de negros darían cualquier cosa por ser empleados domésticos de una familia rica. Y también miles de blancos. Pero como siempre, hipocresía de por medio, se mata al mensajero.

Twitter: cuando simplifica y adormece al periodismo. El caso Noticias.

El periodismo está virando hacia lugares insospechados, gracias a la tecnología. Los medios tradicionales impresos (diarios, revistas) están presentes en las redes sociales y pueden obtener buenas fuentes de primera mano si es que la información es confiable. Se habla del periodismo ciudadano, un término vago y poco creíble, dado el amateurismo de quienes no son o no trabajan como periodistas, y deberíamos decir mejor información ciudadana, cuando alguien escribe un artículo o postea una foto que puede ser considerada como ‘noticia’.

Los medios se valen de sus seguidores para promocionar sus notas, primicias (si es que la tienen) y sus próxima ediciones. Para ellos, las redes funcionan como un sistema de promoción gratuito y eficiente. La relación es mutua: cada seguidor es un potencial cliente, y a su vez los seguidores tienen interés en la publicación. Los famosos también ya tienen en la mayoría de los periódicos su sección con los ‘Tweets del Día’, en su mayoría razonamientos vacíos y de poco interés. Eticamente es válido ya que la Red es pública y el personaje en cuestión sabe que está haciendo uso de ella para expresarse, aunque si bien un tuit es público, habría que plantearse hasta qué punto es ético utilizar un “entrecomillado” cuando el emisor no está siendo directamente entrevistado. A modo de ejemplo, el escritor Arturo Pérez Reverte les dijo a los medios que se abstuviesen de tomar sus tuits como declaraciones públicas, puesto que él los definía “como una charla en un bar entre amigos”. El viejo tema de la privacidad en la red…

Ahora, una práctica cada vez más usada por los medios impresos es realizar una nota en base a encuestas formuladas en Twitter (mayormente) o Facebook. ¿Cómo funciona? Hacen una pregunta de interés a sus seguidores y éstos responden. Después, la nota será ‘En Twitter, eligen a …Un ejemplo reciente y en el que estuve involucrado: la revista Noticias de Argentina preguntó en Twitter la semana pasada a sus seguidores: ‘¿Quien debería ser la actriz que interprete a la presidenta Cristina Fernández en una eventual miniserie?’. Hubo algunas respuestas, y la pequeña encuesta se transformó en una nota titulada ‘Tras una Propuesta de Suar, los seguidores votan a quienes podrían interpretar a la presidente. De Flor Peña a Santillán‘ (en la imagen un fragmento ).

En este caso, le critico a la revista su impresición: podrían haber usado no sólo el nick de TW de cada seguidor, sino también su nombre para que la fuente sea un poco más concreta. A mí me pusieron @detectivesco, pero sin mencionar mi nombre completo, que en la cuenta de TW está bien explícito. ¿Periodismo facilista? Un poco. En vez de salir a la calle, grabador en mano, como se hacía antes, y encontrar a un grupo hetereogéneo de personas que respondan, el medio se vale del simplismo de TW para realizar esta misma encuesta. La validez es la misma, pero el resultado final un tanto flojo a la hora de conseguir fuentes y de su nula producción. ¿Un community manager hace, en este caso, el trabajo de varios periodistas? Queda la duda.

Twitter, no sólo como fuente de información -una fuente compartida por miles, que quede claro- está modificando ciertas pautas periodísticas. Como mencioné al principio, es un medio clave por ejemplo para obtener información de primera mano durante hechos de extrema urgencia en lugares remotos (terremotos, accidentes, revoluciones sociales), pero por otro lado, adormece al periodista y simplifica la búsqueda periodística. ‘¿Si se puede hacer por TW, para qué salir a la calle?’ Es un gran error que muchos están cometiendo. Y la clave es que en TW todo lo que hay es público. Cuando uno produce y elabora una nota, es propia. Si la validez y la autenticidad del periodismo está en la creación de contenidos, más en estos tiempos donde la diferenciación es clave, el camino no es Twitter.

Youtube se mete en la TV: millones de canales para ver

Es uno de los temas de tecnología que más se discute en los últimos tiempos: la convergencia entre TV e Internet, un modelo que aunque nos parezca novedoso, en poco tiempo más va a ser moneda corriente para la mayoría. Porque si podemos acceder a Internet desde la PC, las note-lap-net-books, teléfonos móviles y tabletas, ¿cómo no hacerlo desde la pantalla de un televisor? Sonaría hasta ridículo que no se produciese tal fusión. Ahora, el 20% de las personas que acceden a Youtube lo hacen a través de smartphones y tabletas.

Ayer, la revista Viva del diario Clarín publicó una nota justamente sobre Youtube, la plataforma de videos online más famosa del mundo, donde se suben 48 horas de video por minuto y cuyo poder alcanza 25 países y 43 idiomas. En la nota se habla de la fusión de Internet con la TV, donde se estima que en un futuro no muy lejano vamos a poseer alrededor de 4 millones de canales. ¿Abrumador? :)

La idea de quienes manejan y dirigen la empresa es que “ver Youtube se parezca a ver la TV con la misma calidad“. Para eso están trabajando en nuevos conceptos para mejorar del sitio: están modificando la sintaxis de búsquedas, ya que hay tanto contenido “que la gente no sabe ni se da cuenta de las cosas que se suben”, aclaran, y para ello están tratando de simplificar la aparición de contenidos. Otros de los puntos a destacar es la novedosa transmisión de eventos en vivo, que arrancó hace unos meses y que promete ser algo mucho más corriente y no sólo dedicado a cubrir eventos especiales.

Es por eso que las grandes corporaciones no saben cómo reaccionar frente al desembarco de Internet en sus televisores, así como las discográficas no supieron reaccionar al ver que ‘su’ música se metía en las computadoras sin poder detenerla, acabando así con un negocio multimillonario y legendario culturalmente.

¿Será el fin de las grandes corporaciones de TV? No. La producción de contenidos necesita de un respaldo y Youtube (por ahora) sólo es una plataforma de repetición y no de generación. Pero no sobrevivirán todas: la oferta será demasiado extensa como para que todos saquen su tajada. Sí es un buen momento para las productoras independientes, que podrán volcar sus contenidos dentro del sitio a un costo ínfimo y tener, a priori, una importante audiencia cautiva.

Esto recién comienza.

Nota política para Observador Global

Comparto la columna que realicé para el sitio Observador Global, sobre las elecciones 2011 que tuvieron lugar en Argentina este domingo pasado. Con el título ‘Elecciones en Argentina: lo que viene para Cristina‘, hablo de lo que queda de aquí en más para que la presidenta convierta su discurso a la realidad y no se quedé en meras palabras.

Con un Congreso con mayoría en ambas cámaras, con más de la mitad del electorado de un país apoyando su figura y con una economía aún ‘favorable’ pero no con crecimiento sustentable en tiempos de crisis global, CFK deberá hacer hincapié ahora sobre varios factores que aún están en el debe: crear empleo genuino, fomentar la industrialización, limitar los subsidios, propiciar un Estado de seguridad y convertir al país confiable para la inversión, además de terminar con un populismo que atrasa décadas.

Aquí el enlace de la nota

The Huffington Post: Arianna habla de periodistas, medios, blogueros y publicidad

The Huffington Post es el caso emblemático del periodismo digital exitoso (“una mezcla entre lo culto y lo popular, con su capacidad para enganchar y también de dar relevancia a otros contenidos agregándolos en nuestra web”) que se estudia en cualquier facultad que incursione en el tema. Arianna Huffington, su directora, ahora está intentando replicar este modelo de negocio en otros países (ya está la versión británica) y en El País de España la entrevistaron para que aporte algunas respuestas al tan enigmático, impredecible y confuso asunto del periodismo digital y lo que en sí conlleva: contenidos digeribles, el fin del diario en papel, el poder del usuario, la rentabilidad. Bien valen los apuntes de alguien que está modificando el concepto de periodismo y logrando que un medio exclusivamente digital pueda posicionarse a la par de grandes empresas tradicionales con años de vida.

Luego de su venta a AOL en 315 millones de dólares, The Huffington Post arranca su expansión global en Brasil, Italia, Turquía y España para luego agregar a Alemania, Australia y Nueva Zelanda (dejando de lado países como México o Argentina).”Nosotros aportaríamos la tecnología, el modelo, lo que hemos aprendido de cómo crear comunidades en Internet y fidelizar a los lectores“.

Analizemos algunos puntos expuestos por Huffington en la entrevista:

Periodistas anfibios: el periodista actual debe ser ‘multi’, debe saber “andar en tierra y nadar en el mar”. Lo que se dice, una mezcla entre el gran contador de historias y el modelo de narrador participativo de la web. “Necesitamos ese tipo de periodistas anfibios para el futuro, porque queremos que abracen por un lado las grandes tradiciones del periodismo clásico, en cuanto a precisión, comprobación, ecuanimidad, búsqueda de la verdad o impacto informativo, y al mismo tiempo nos sentimos muy cómodos con las nuevas reglas del camino, el tiempo real, la tecnología que nos permite interactuar o la participación de los lectores. Y no todo el mundo está preparado para ambas facetas“.

La multiplicidad de fuentes reemplazando a la voz única. “Reconocemos la importancia de los editores, que serán más importantes que nunca, los que filtran en una cacofonía de voces, y más y más lectores quieren que lo que ocurre en el mundo les sea filtrado. Pero quieren que ese filtro se haga entre una multiplicidad de fuentes. No quieren escuchar solo a un grupo de periodistas autoproclamados como la voz de la autoridad“. Es decir, Arianna sabe lo que significa compartir en tiempos donde ocultar información ya (casi) no es posible. No importa que sean tus competidores, si se tiene una buena historia hay que compartirla con el público: el P2P periódistico. “Aunque tuviera un presupuesto ilimitado seguiría haciéndolo. Es un servicio a mis lectores. Si mi compromiso es mostrar lo mejor, algunas historias las produciremos nosotros y otras las escogeremos, las filtraremos de otros sitios“.

Bloguear gratis: el caso de ex los blogueros que han iniciado juicio al periódico este año por 105 millones luego de su venta a AOL fue emblemático: en cierta forma, planteó cuál es el derecho de los escritores en tiempos digitales, aunque el periódico contraatacó diciendo que los blogueros nunca exigieron dinero por sus artículos, sino que lo hacían gratis para llegar a una vasta audiencia. Arianna se defiende: “Por un lado somos empresas periodísticas con profesionales -en nuestro caso, tenemos a 1.400 periodistas aproximadamente, bastante bien pagados- y por el otro también somos una plataforma en la que ofrecemos distribución a miles de personas. No le dejamos bloguear a cualquiera. Pero si tienes ese nivel, seas o no conocido, puedes estar en la plataforma de The Huffington Post. Así puedes llegar a una gran audiencia, en nuestro caso enorme gracias a la unión con AOL. Si quieren o no bloguear es su opción. Nadie va a llamarles para decirles que blogueen, no se crean expectativas, no hay plazos. Hay mucha gente que no lo entiende porque es un nuevo modelo, no comprenden por qué hay personas que bloguean gratis, o por qué actualizan la Wikipedia sin cobrar, o su muro de Facebook. Comunicar es el nuevo entretenimiento de la gente. Es una nueva fuente de autorealización“. Y deja una frase interesante: “Nadie se pregunta por qué hay gente que se pasa horas viendo mala televisión gratis“.

Publicidad y Rentabilidad: bien, atraigo una audiencia de millones de personas, ¿pero cómo hago para que el medio también sea exitoso económicamente? Es el dilema actual del periodismo digital, que todavía se vale de la publicidad que genera la versión en papel (paradójicamente, con una audiencia tremendamente inferior) o de generar pérdidas apostando al futuro si se es un medio exclusivamente online. “La publicidad está creciendo. Aunque los ingresos se están trasladando al universo digital, no lo hacen al ritmo necesario. Hay que reinventar la publicidad, y nosotros estamos haciendo un trabajo importante en este sentido. Creo que con las métricas podemos probar que la publicidad en Internet funciona, no como un anuncio en una revista, que lo pones y no sabes realmente el efecto“. Se define como una gran creyente de la economía del enlace y de una Internet libre basada en la experiencia del usuario y en su fidelización y compromiso. “El comercio electrónico está en sus inicios y empezamos a explorarlo“.

La entrevista completa

El diario en papel: cómo salvarlo de la eutanasia

Días atrás levantó algo de polvareda la columna escrita por el español Javier Pérez de Albéniz, titulada ‘El Suicidio del periódico (de papel). Allí, el autor critica a los grandes periódicos españoles, quienes “han dejado de pensar en mí como lector“, ya que considera que la calidad ha bajado notablemente y que no han sabido adaptarse a los cambios, sobre todo con la crisis económica que se vive en España. ”No creo que sea éste el periódico que requieren los tiempos que vivimos“, sentencia Pérez de Albéniz, quien deja una frase antológica: “Los grandes periodistas se han convertido en mediocres empresarios, y los mediocres periodistas en nefastos patronos. Ven al lector como consumidor, y creen que solo será la publicidad, y no los contenidos, quien les mantendrá con vida”.

Y uno de los grandes temas en debate desde hace años en periodismo es el papel que deben cumplir los diarios ídem. Ya lo había mencionado en una entrevista anterior, cuando observé que si bien faltan unos cuantos años para el fin del diario en papel, éste debe reflejar el análisis de la noticia y no la noticia en sí misma, que ya se conoce desde el día anterior. Análisis, contextualizaciones, opiniones fundamentadas, plumas prestigiosas, son algunas pautas de calidad que los diarios deberán cumplir si quieren sobrevivir. Pero también hay algo fundamental: no se está investigando. Claro, para eso hace falta un equipo de periodistas que trabaje en pos de ese objetivo y no que cumpla un horario en la redacción cual empleado público. Esto es lo más difícil. Se viene escuchando año tras año que los medios no pagarían sueldos a alguien que no publique o no escriba a diario, pero la investigación, que es la esencia misma del periodismo, requiere de estas prácticas.

Y aquí el problema pasa por los empresarios, que en la jerga corriente, ‘no se la juegan’. Creen que manteniendo un equipo de personas investigando fuera de la redacción sería una pérdida de dinero para sus arcas. Lo más probable es que el empresario, dueño o accionista del medio no sea un periodista y no conozca prácticas más habituales que montar una redacción de calientasillas como una oficina lisa y llana. “Un tugurio de malos hábitos, la grasa pesada de una redacción paquidérmica, el malhumor permanente de un grupo de gruñones que se pasan el día buscando chivos expiatorios, una corte de falsos chupatintas sin muchos escrúpulos, la mayoría además con poca capacidad y ganas de investigar y producir“. Así observa a la redacción del semanario L’Express francés su ex director Denis Jamber, citado por Ignacio Ramonet en su último libro ‘La Explosión del Periodismo‘. Cualquier semejanza con otras redacciones, no es pura coincidencia.

Hoy, un diario en papel, en lo que concierne sólo a las noticias, puede hacerse con cables de agencias y algo de producción propia. Pero el verdadero fuerte de los diarios será (en realidad ya es) el análisis profundo, la opinión de especialistas, la investigación, los grandes reportajes; es decir, aquellos contenidos que no se encuentren fácilmente en Internet y que supongan un plus de calidad para la gente que va a pagar por el periódico, además de erigirse como en sus orígenes en contrapoder. Sin embargo, hoy ya no nos sorprendemos al ver que todos los diarios tienen las mismas noticias y que comparten casi en su totalidad la agenda. La salvedad son algunos intentos de periodismo sensacionalista -tan en boga en estas épocas de frivolidad mediática- que manejan otra agenda, más direccionada al escándalo menor de personajes públicos.

La defunción inminente de los periódicos de papel no debería ser considerada muerte natural. Es un suicidio. Como lector, mi paciencia se agota. Cuando compro el diario no busco estilos de vida, famosos, frivolidades, sinergias o momias. Quiero información cierta y responsable sobre la actualidad, basada en la observación y los principios morales. Es decir, quiero periodismo. Y si es posible, con algo de talento“, finaliza su columna Pérez de Albéniz, cansado como otros tantos lectores de la mediocridad que impera en mucha de la prensa impresa actual. ¿Hay solución? Sí, y está en manos de todos: empresarios, jefes, periodistas, consumidores, anunciantes. Si sólo se analiza en términos de rentabilidad, no hay remedio para esta enfermedad. Pero la rentabilidad también puede llegar proponiendo novedades, modificando hábitos de conducta obsoletos, seduciendo al lector, atrayendo anunciantes y ganando ‘clientes’ en pos de la calidad…

Sí, es el contenido, estúpido.

Gumersindo Lafuente: su charla en Mar del Plata

Este es un fragmento de la charla que dio Gumersindo Lafuente en Mar del Plata sobre ‘Periodismo, Credibilidad y Ruido Social’, el jueves 15 de septiembre de 2011. Este clip del actual director adjunto del diario El País de España fue filmado por Mariano Rendino, alumno de la materia periodismo digital de la Universidad Fasta.

Aquí, Lafuente toca varios temas, entre ellos el poder de Twitter y las redes sociales, la creatividad en la red  y el control que ejercen las audiencias sobre los periodistas en tiempos digitales. Fundador del malogrado proyecto digital Soitu.es y ex director de elMundo.es, Lafuente inició su carrera en 1977 en el diario Ya y en1986 se incorporó a El País como jefe de sección en los suplementos Domingo y El País Semanal. En 1995 asumió el cargo de subdirector del suplemento La Revista, editado por El Mundo. Entre junio de 2000 y julio de 2006, fue director de elmundo.es, la edición digital del periódico español.

“Faltan unos cuantos años para el fin del diario en papel”

Dos alumnos de la materia Periodismo Digital de la Universidad Fasta de Mar del Plata, Mariano Rendino y Cristian Suárez, me entrevistaron para un trabajo práctico de otra materia de la carrera. La charla fue, justamente, sobre periodismo digital y el futuro de los medios impresos.

La web 2.0. ¿en qué favoreció al periodismo? ¿Cuáles son sus ventajas y desventajas, si es que las tiene?

Aportó más que nada el acceso a la información a mucha más gente; era una información que hasta ese momento bajaba de los medios al público y no había una respuesta, salvo por ejemplo la carta de lectores. Creo que también por el lado de las marcas cambió. Antes un producto era malo y yo lo compartía solo con un amigo y quedaba ahí, ahora cuando sale un producto nuevo a la venta, buscás información y sabés si el producto es bueno o malo. La información se democratizó.

¿Y en cuanto al periodismo concretamente?

Hoy en día los portales son multimedios, ves videos, fotos, escuchás la radio, eso es muy bueno, los portales son un gran avance, siempre y cuando estén bien escritos y bien diseñados.

¿Y lo malo?

Malo me parece que no hay. Puede ser que una persona no discrimine entre un blog amateur y un diario importante. Es decir, puede pasar que a una persona le resulte más relevante la palabra de un blog amateur que la del propio periódico sólo por aparecer primero en una búsqueda concreta. Es bueno que haya voces variadas, pero no hay que confundir un periódico serio con un blog individual. Cualquiera no es periodista por abrir un blog y escribir lo que le parece.

¿Qué es lo positivo que le agregaron las Redes Sociales al periodismo?

Twitter por ejemplo te permite conocer la información de primera mano antes que los medios, ya que quién twittea muchas veces es el periodista involucrado, a veces por una cuestión de ego, por tener la primicia y brindar primero la información. El medio, para publicar la noticia, debe tener ciertas cuestiones básicas cubiertas: primero, tiene que haber personal en ese momento en la redacción, luego armar la noticia, chequear la fuente y finalmente publicarla. Por eso, no podés hacer una nota desde el celular, pero sí podés anticipar o contar brevemente lo que pasa. En ese sentido, la velocidad es muy importante. Y Facebook también es muy bueno, el papel de los community manager se refleja mucho mejor que en Twitter, porque creo que Facebook es más ‘humano’ y no tan frío como Twitter, entonces se crea mucho más feedback con la gente.

Se piensa duplicar la cantidad de caracteres en Twitter ¿Qué pensás?

Creo que menor cantidad de líneas hace que seas más creativo. El poder saber decir en pocas palabras algo para nosotros los comunicadores es muy importante, la clave es poder ser conciso y claro.

¿Cuál es el futuro del diario en papel?

Hay varios factores a tener en cuenta. El primero va a depender de la cantidad de ejemplares que venda ese diario, porque solo sobrevivirán aquellos que tengan mayor rentabilidad. El diario en papel debe reflejar el análisis de la noticia, y no la noticia en sí, porque la noticia ya la sabés, el diario de hoy tiene las noticias de ayer. Análisis, opiniones fundamentadas, plumas prestigiosas, todo eso va a hacer que el diario en papel continúe, por lo menos por unos cuantos años más. Tomemos un ejemplo: ‘Cayó el dictador Kadafi en Libia‘. Esa es la noticia, eso es lo se puede leer en Internet al instante de ocurrir el hecho. El diario, al otro día, tiene que explicar históricamente qué ocurrió, tiene que analizar el contexto, brindar infografías, etc. Y por otro, pasás por un puesto y está lleno de diarios, de revistas, entonces decís: ‘¿Pero cómo? ¿La gente sigue comprando, no se moría el papel?‘ Parece que sí, de otra manera no habría tantas opciones a la venta. Por ejemplo, en Gran Bretaña los diarios sensacionalistas venden en promedio 2.5 millones de ejemplares por día. The Guardian, que es el más serio, vende 300 mil diarios. El Times vende 500 mil por día. Son cifras importantes,  no se ve que cierren diarios, lo que quizás puede pasar es que despidan periodistas o reduzcan la redacción en momentos determinados.

Entonces hay futuro para la prensa tradicional…

Sí, faltan unos cuantos años para el fin del diario tradicional, la rentabilidad del diario en papel hoy es mucho mayor que la que puede tener un diario digital. Eso también tiene que ver con las empresas auspiciantes, que son en realidad quienes mantienen económicamente el periódico y las que quieren ver reflejada su marca en la página completa pagando altísimas cifras, cuando en los portales digitales no invierten demasiado. La venta de ejemplares sí está cayendo, los menores de 25 años no compran el diario más que para buscar trabajo, por eso de acá a 20 años habrá que ver cuánta gente queda con el hábito de comprar el diario.

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